logo_recorte_W

Reportaje

sello_120_ok

Walter Bojanovich

“El Señor cuidó, cuida y siempre
cuidará de su iglesia”

     El inicio de la Iglesia Adventista en el Paraguay, no fue fácil, sin embargo Dios siempre estuvo al mando de su iglesia. En 1904 el pastor Luis Ernst procedente de Corrientes, Argentina, llegó al Paraguay junto a su esposa para trabajar en la ciudad de Encarnación, donde se formó la primera Iglesia Adventista y también la primera escuela adventista en 1907.

     Walter Bojanovich, es un docente jubilado de 73 años, que fue convertido gracias a la educación adventista. Su padre, el doctor Roque Bojanovich, llegó a ser uno de los primeros doctores de Encarnación. Él atendía a los pobladores de la zona incluso antes que existiese el Sanatorio Adventista de Hohenau. En gratitud al gran trabajo que realizó, una de las calles de la de la ciudad de Encarnación lleva su nombre.

     Walter y su familia vivían frente a la Iglesia Adventista de Encarnación, lo que fue de gran influencia para que se involucrasen con el adventismo. En su misma casa funcionaba un pequeño consultorio médico, dirigido por el padre de Walter.

La educación adventista cambió mi vida…

     La Voz, fue la revista que cambió la vida de Walter. Cierto día, en una de las visitas que hizo el pastor Ricardo D’argenio al consultorio de su padre, le mostró la revista La Voz, del Colegio Adventista del Plata. “Mis padres se quedaron maravillados con lo que veían, y decidieron mandarme a estudiar allá”, nos relata Walter. 

     Bojanovich permaneció cuatro años en el Colegio Adventista del Plata, desde el 1959 al 1962. Allí, fue donde entregó su vida a Cristo, por medio del bautismo. “Fueron cuatro años de lucha, pero los más lindos de mi vida. Estoy convencido de la promesa de Jesús; que el que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna”.

Dios siempre está al mando de su iglesia…

     “El Señor nunca abandonará a su iglesia, los inicios del adventismo fueron difíciles, pero el Dios siempre bendijo su obra. Aquí no existía todavía el agua corriente, sin embargo, mi casa fue bendecida porque teníamos tres pozos de agua artesiana. Así que hicimos una perforación en la tierra para poder compartir agua con la casa pastoral y la iglesia”. indica Bojanovich. Walter, tenía que caminar largas distancias para compartir la Palabra. Algunas veces iba a moto y en otras oportunidades a pie, llegando a caminar hasta 14km.

Poderosos misioneros…

     En Mateo 28: 19 se encuentra la gran comisión que dejó Cristo a sus hijos. “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”. Este es el mensaje que pusieron en práctica muchas familias en el inicio del Adventismo en Paraguay, entre ellas la familia Celano, Worobey, Carrera, López, y la familia Alonso.

Escurra de López

     Bojanovich, quedó impresionado con la vida y el ejemplo que le daba la señora Escurra de López. Ella era una mujer que no sabía leer, sin embargo utilizó eso para la predicación. “La hermana López marcaba textos en su Biblia y en su folleto de Escuela Sabática, luego pedía que sus vecinos le lean los textos, de esa manera ella aprendía y compartía el mensaje de salvación. Llegó a bautizar a varias personas, entre ellas una familia que hasta hoy forman parte de la iglesia”.

Carlos Celano

     Carlos Celano era anciano de la Iglesia Adventista Central de Encarnación. Él utilizaba rollos de lámina para ilustrar sus predicaciones, conquistando así muchas almas para Cristo. “Fue un hombre entregado a la iglesia, un gran compañero de misión” sostiene Bojanovich.

Silvina Alonso

     “Recuerdo que esta hermana nos mandó folletos de Escuela Sabática y estudios bíblicos, indicándonos que por favor vayamos a predicar a su familia en Campichuelo. Celano y yo, fuimos hasta allá y encontramos una pequeña iglesia de maderita. Ahí empezamos a dar estudios bíblicos, entre los chanchos y gallinas, pero el Señor siempre bendijo. Logramos bautizar como a ocho personas, las cuales siguieron con la predicación. Hoy en día, ya son tres grupos organizados los que existen en la zona” Manifiesta Bojanovich.

Eres parte de esta historia

     Los padres de Walter Bojanovich no llegaron a ser adventistas, pero sí vivieron como uno de ellos, gracias a la influencia que los rodeaba. Hoy, tú puedes ser esa fuente de influencia para tu familia, tus vecinos o amigos. Estamos a puertas de celebrar los 120 años de la llegada del adventismo en Paraguay. Así como la familia Bojanovich, tú también formas parte de esta historia. Dejemos que Cristo nos siga usando para el avance de su obra.

Periodista: Verónica Quispitongo.

Fotografía: Virgilio Noguera.